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03. Alberto Jose

Brahma
Llegó como un suspiro de eternidad en forma de vida breve, un pequeño Brahma con alma inmensa. No midió su existencia en días, sino en la intensidad con la que iluminó los momentos a mi lado. Su presencia era calma, fuego sutil, una danza de paz en medio del ruido del mundo.
Y aunque su tiempo en esta tierra fue corto, su dicha fue inmensa, y la compartió sin reservas. Ahora, su esencia se disuelve en los vientos estelares, iniciando un viaje sideral más allá del velo visible, donde las almas sabias se funden con las constelaciones.
No se ha ido, solo se ha expandido. Ahora vive en la luz que titila desde los cielos, recordándome que el amor verdadero no tiene fin, solo nuevas formas.
1. Amanecer en Venus
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